domingo, 12 de abril de 2015

SISTEMA FASCIAL. ¿QUÉ ES? ¿POR QUÉ DEBE IMPORTARME?

Hasta no hace mucho la medicina no atorgaba ningún papel de importancia a las fascias. Actualmente des de la visión fisioterapéutica y osteopática las fascias son un elemento básico dentro del tratamiento.

Viendo todas las funciones que tienen las fascias no es de extrañar que las debamos tener presentes en muchos ámbitos. Las principales son:


  • Recubrimiento (epimisio, perimisio, endomisio)
  • Conexión entre elementos (cadenas musculares, visceras y cabidades...)
  • Suspensión: Función de fijación y anclaje visceral permitiendo a su vez movimiento
  • Adaptación a las fuerzas mecánicas: Si las fascias reciben mucha tensión éstas se densifican estimulando la secreción de las fibras de colágeno. De esta forma se pierde elasticidad.
  • Integridad postural: Contienen un gran número de estructuras neurosensoriales mielinizadas. Esto confiere a la fascia un papel importante en la propiocepción y en la recepción del dolor.
  • Transmisión de movimiento: La contracción cardíaca y la respiración diafragmática son movimientos trasmitidos a diferentes áreas del cuerpo mediante este sistema. 
  • Compartimentación
  • Asegurar la vascularización e inervación: Los elementos vasculares y nerviosos discurren entre planos fasciales que facilitan su llegada al órgano de destino.
El tejido que compone las fascias es tejido conectivo laxo y denso. Se ha observado que dicho tejido tiene memoria tisular. Esto significa que mucho tiempo después de haberse producido una agresión en alguna parte del cuerpo el tejido fascial afectado aún presente importantes restricciones y cambios estructurales que pueden detectarse con diversas pruebas manuales. Esto nos podría dar pistas sobre porqué algunas personas mejoran tras unas pocas sesiones de fisioterapia convencional para luego recaer en el mismo problema. Si no trabajamos a nivel miofascial esa memoria tisular nos causa una recidiva constante del problema.



Otra parte importante a tener en cuenta para todos aquellos que les gusta el deporte, la fascia es lo que envuelve el músculo, es el continente. Si el continente (fascia) no se mantiene elástico y libre de adherencias la contracción múscular será ineficaz y también se imposibilita la ganancia de volumen. Si queremos que el músculo gane fuerza y se expanda con plenas posibilidades la fascia debe estar en excelente estado. Cualquier restricción de la misma será una merma en el rendimiento deportivo del atleta.